EMPEZAR

Cuando somos pequeños, soñamos con ser astronautas, vaqueros, médicos, espías, bomberos, princesas, pilotos… al hacernos mayores, esa magia, la vamos perdiendo porque todo nuestro entorno nos inculca que no vamos a poder conseguirlo y que son: SUEÑOS.
En mi caso, cuando era niña tenía claro que quería ser dos cosas: Bailarina y Melanie Griffith en Armas de Mujer. A día de hoy puedo decir que he saboreado las mieles de subirme en unas puntas, estar en un escenario y escuchar el aplauso final. Y hoy me encuentro en momento Melanie Griffith.
Este momento empezó ya hace 5 años, tras haber conseguido puestos ejecutivos en varias empresas, me encontré con el famoso techo de cristal, así que decidí dar el salto y tirarme a la piscina; una piscina que había llenado con 3 años de estudio del sector, trabajo, análisis, viajes para encontrar proveedores y oportunidades reales de mercado, así como ahorrar un considerable colchón para soportar el tiempo de vacas flojas.
Cuando tuve todo preparado dejé la empresa donde estaba hasta la fecha, cogí el paro y mientras preparaba el lanzamiento de mi proyecto ladymarmalade.es viajé a París para hacer los primeros pedidos.
En aquel avión viajaron conmigo toneladas de ilusión, pasión, felicidad y muchísimo trabajo. Iba con el tiempo justo y tenía una agenda de vértigo. Pero mis planes eran muy claros y sólo el éxito era una posibilidad. Así que nunca me imaginé que el segundo día de mi estancia en París acabaría en el Hospital George Pompidou con mi madre y mi pareja de entonces en una sala de espera temiéndose lo peor. Sí, mi cuerpo sufrió lo que se le llama un colapso debido a un fallo de riñón. Esos momento los recuerdo entre luces y sombras, pero tengo muy claras las dos veces que me desperté, una para decirme que me tenían que trasladar a España y la segunda, ya aquí, para decirme…
  • Que me había arruinado ya que la operación no me la cubría la Seguridad Social y debía pagarla
  • Que me retiraron el paro por no pedir un permiso especial a la seguridad social por salir del país
  • Por supuesto mi proyecto sin dinero se fue al garete
  • Y lo peor de todo: que no sabía cuándo iba a salir del hospital.
PUNTO DE INFLEXION… O tiraba la toalla o buscaba una alternativa. Así que decidí sobornar a medio hospital para que me dejaran tener un ordenador con conexión a internet y gracias a amigos como Kim Vivas entré en el maravilloso mundo de internet con un blog, en el que plasmaba qué valores tenía mi proyecto, ideas, objetivos, filosofía, como al mismo tiempo me tracé una estrategia para conocer a los business angels, emprendedores y referentes del sector para que cuando saliera tuviera posibilidades para llevar a cabo mi proyecto o cualquier otro proyecto emprendedor… porque algo tenía y  tengo claro; quería emprender.
Así una cosa me llevó a otra hasta el día de hoy, habiendo empezado mi carrera emprendedora en Nosotras.com, un proyecto al que le tengo un especial cariño y espero que llegue muy lejos.
Con todas esta historia no sólo quería explicaros una vivencia que espero que dé fuerzas para tirar adelante ya que de todo se sale, sino para explicaros que nunca es tarde para EMPEZAR.
Y ahora unos tips que me ayudaron a no tener miedo, reinventarme y tener fuerza suficiente para comenzar:
  • DETECTA TUS MIEDOS: Todos tenemos a algo muy concreto a fracasar, a caer, a… sea cual sea el miedo que tengas detéctalo para analizarlo y saber qué errores no debes cometer para llegar a ese punto.
  • IMAGINATE EN EL PEOR MOMENTO POSIBLE: Cuando pensamos en emprender la sombra de arruinarnos nos aterra. Así que imaginarte en ese momento o en el momento más difícil en el que te puedas encontrar y a partir de ahí mirar posibilidades, acciones que se pueden hacer, cómo podrías salir de esa situación… te da una perspectiva que te dará fuerzas para tomar decisiones.
  • ESCUCHA: Rodéate de mentores o personas que te puedan aportar. Nadie nace enseñado, así que hoy una de las fuentes más interesantes de aprendizaje es escuchar a esas personas que te ayudarán a mejorar.
  • DETECTA TUS DEBILIDADES: Nadie debe saber de todo y ninguno somos buenos en todo, así que una gran herramienta es saber en qué no eres bueno para encontrar un equipo que cubra tus puntos débiles.
  • TONELADAS DE SENTIDO COMUN: El sentido común es el menos común de todos, así que si tres personas te dicen que no vas bien es por algo. Para analiza y sé muy autocrítico.
  • REINVENTATE: A nivel personal o profesional es una manera de darte cuenta de que nunca es tarde, siempre podemos reinventarnos, sea en el momento que sea y a cualquier edad. A nivel empresarial a esto lo llamaríamos PIVOTAR, hay que ser capaces de escuchar al mercado y reaccionar a tiempo. Estar excesivamente enamorado del proyecto puede ser nuestro mayor error.
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